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Historia de Ibercastillos


Los primeros pasos

La afición por la arquitectura defensiva no se genera, en mi caso, desde muy antiguo. Sí la fascinación que produce un edificio de estas características en la mente de un niño, imaginando grandes aventuras tanto fuera como dentro de sus muros. Eso sí, bien aderezadas con toda una lluvia de imágenes de películas, libros, cuentos y cómics. A este caldo de cultivo hay que sumar un juego de construcción, el Exin Castillos que culmina y hace realidad las visiones y fantasías que en mi mente se formaban. Esto y la imprescindible visita que, junto a mis padres, hice al castillo de Monterrei (Ourense), de la que aún conservo imágenes y vagos recuerdos.

Habrán de transcurrir casi veinticinco años para realmente comenzar lo que yo llamo mi «vida de castillero», perdida hace tiempo la visión romántica y aventurera. Además, el inicio de esta andadura es claramente una consecuencia de otro objetivo o afición: viajar. Tras la compra de mi primer coche se hacía necesario conseguir libros y guías de viajes para poder sacar partido a las excursiones realizadas los fines de semana. Para cumplir esta premisa me dirigí a la Tienda Verde, donde compré los primeros libros sobre fortificaciones, Castillos de Guadalajara, tomos I y II. El dependiente que me atendió al ver los libros me comentó que si deseaba que el autor los firmara, a su comentario contesté, sorprendido, con un sí. El autor era, y es, Jorge Jiménez Esteban verdadero artífice que con sus dedicatorias, firmas e invitación a la sede central de la Asociación Española de Amigos de los Castillos, provocó que mi afición por la arquitectura defensiva se convirtiera en el principal motor de mi tiempo libre.


La A.E.A.C.

Me acerqué, por tanto, a las famosas citas de los jueves por la tarde en una época de resaca por el recién terminado I Congreso de Castellología y con los ánimos muy bajos por la situación de la Sección de Investigación Castellológica dentro de la propia asociación, incluso me atrevería a decir que ciertamente preocupados con la marcha de la misma. Tras la primera visita y toma de contacto me decidí a hacerme socio el 19 de diciembre de 1995 y el número adjudicado el 8.999.

Los primeros meses fueron el intervalo en el que me dí cuenta de los conocimientos que los integrantes de dicha sección poseían. Jorge Jiménez Esteban, Juan Cuéllar Lázaro, Javier Ardanaz, Fermín de los Reyes, por citar algunos, eran las personas que tenían el conocimiento que yo quería adquirir y emular (aún ando en ello). A pesar del poco apoyo que se obtenía de la Vicepresidencia de la asociación en aquellos días y las trabas que constantemente se colocaban en las iniciativas y en el trabajo del grupo, éste subsistía como podía. En estos instantes, y de forma destacada, era Jorge Jiménez quien más me ayudó y acompañó en esos primeros meses de aprendizaje. Pero quería más y entendí que no podía exigir trabajar a los demás para que aprendiera más y más rápido, sino que habría de afrontar e imponerme mi propio ritmo de trabajo. El primer fruto de esta decisión fue un documento de estudio con gráficos y texto sobre los elementos que componen la arquitectura defensiva en cuanto a las defensas se refiere; y concreta y especialmente sobre la defensa pasiva. El siguiente paso era la ordenación y creación de documentos únicos que aglutinaran toda la información que obtenía por mi cuenta o que me iban proporcionando mis compañeros de sección, así como las fotocopias que realicé de los fondos de la Biblioteca Federico Bordejé de la sede central de la asociación. Fueron los cimientos de un gran proyecto que a buen seguro no tendrá fin, afortunadamente, por ser inmensa la tarea.

Fue a finales de 1996 cuando tomé contacto, por mi actividad profesional, con el HTML. Este lenguaje hipertexto que permitía, y permite, a los usuarios de Internet navegar por el servicio WWW, más conocido como páginas web. El año a que hago referencia y hablando de la incursión del servicio en España habría que decir que estaba en sus primeros pasos y no se había popularizado el tener página web propia. Sin embargo, la herramienta era propicia y válida pues en ese documento HTML, ese documento hipertexto, podría aglutinar texto, gráficos, enlaces con otras páginas, planos, etcétera. Permitiéndome jugar con los tipos de letras, las posiciones de los textos y las fotografías. Y así hice mis primeras páginas a título personal, sirviéndome para consultar datos y llevar un control de las diapositivas que tenía sobre la fortaleza, la fecha de las mismas, cómo llegar al lugar, bibliografía, y otros datos que por no alargarme omitiré.

Esta idea fue madurándose durante tres años, hasta que se hizo cargo de la Sección de Investigación Castellológica, Amador Ruibal, que ya por entonces era Director de la Sección de Publicaciones, así como de la revista Castillos de España. Era el momento de intentar hacer algo más dentro del seno de la asociación. Los conocimientos en Artes Gráficas que aún perduran en mi memoria hacían que me indignara al ver que la calidad de los textos y sus autores no coincidía con lo que llegaba al lector y socio. El cúmulo de erratas era tal que mostré una revista, la 114, corregida. En ella consignaba más de 1.700, de las cuales casi la mitad eran por no revisar la ortografía. Vistos los datos tan desastrosos acordamos que a partir de entonces los textos pasarían por mi tamiz (simplemente el pasarles un corrector gramatical y ortográfico) y cuando se tuviera la primera prueba corregir más exhaustivamente lo relativo a la maquetación y estilo. Amador Ruibal, al que tengo que agradecer todo esto y mucho más, me integró en el Consejo de Redacción a partir del número siguiente.

El nulo patrocinio y apoyo que había dado la vicepresidencia se fue modificando gracias a la creación de una segunda Vicepresidencia, cuyo cargo lo ostentó Guillermo Perinat. Animado por el apoyo incondicional de Amador Ruibal y el clima de interés que demostraba la nueva dirección de la asociación quise dar un empujón ofreciendo a la Junta Directiva un memorándum con nueve proyectos desarrollados en mayor o menor medida. Todos ellos serían acometidos por los integrantes de la Sección de Investigación Castellológica a corto, medio y largo plazo; dependiendo del proyecto elegido. Entre ellos la implantación de la A.E.A.C. en Internet.

A finales de 1998 se aprobó el proyecto en las condiciones estipuladas en el mencionado memorándum. Así mismo se creaban nuevas secciones dentro de la revista Castillos de España intentando de mejorar, si cabía, la calidad de la misma. Se creó la web corporativa, un escaparate para que los usuarios de Internet tuvieran una referencia de lo que era y lo que hacía la asociación. Pero para mi espíritu de "castillero" esto no era suficiente, pues sólo se trataba de crear, diseñar, realizar y mantener una web meramente administrativa. Tras un año de web no se habían realizado (entre todos) mis tan pensadas fichas de fortificaciones con el objetivo de ofrecer, de forma divulgativa, información para animar a la visita de estos edificios de arquitectura defensiva. Espina clavada que medio había satisfecho al escribir junto con Juan Cuéllar Lázaro los dos volúmenes de Castillos de España de la Editorial Cultural. Quedó truncado el intento por motivaciones personales que influyeron y malograron mi relación con la propia A.E.A.C., y ésta tomó la determinación de hacerse cargo del proyecto prescindiendo de mis servicios y conocimientos.


Ibercastillos.com

Ha de pasar un año y algunos meses para que aquel proyecto que se pretendía realizar en la asociación tomase forma real sobre documentos y páginas. En febrero de 2001 inicio el trabajo de elaborar el árbol de distribución que debería de facilitar la navegación por el portal de arquitectura defensiva. Con un claro objetivo divulgativo, nació para convertirse en plataforma que aglutinara todo aquello que tenía que ver con la castellología. Se crean opciones de muy diversa índole, desde las que tenían que ver con el propio Ibercastillos y la forma de contactar, publicar o el aviso legal hasta los de más enjundia como las fichas de fortificaciones o rutas pasando por las de bibliografía, legislación, denuncias, artículos, compra, venta y alquiler, noticias, calendario, etc. Realizo los iconos de las comunidades autónomas, banderas, logotipos, fondos, y todos los elementos decorativos que aún hoy en día se pueden observar, diseño las fichas y los primeros balbuceos de la información que irá aumentando a medida que va creciendo y se van viendo tanto las posibilidades como las necesidades. Por último, cuando todo estaba definido para los primeros instantes adquirí el dominio www.ibercastillos.com, era junio de 2001.

Madrid

Tras estos preámbulos organizativos sigo con la tarea de realizar las fichas de fortificaciones de la Comunidad de Madrid, un trabajo que me costó un mes de muchas horas de lectura de la amplia bibliografía expuesta y de la documentación relacionada directamente con la fortaleza descrita en cada ficha. Al mismo tiempo, intenté lograr el mayor número de fotografías para ofrecer al usuario una información digna y completa. Contento por el trabajo realizado me encontraba también agotado por lo arduo del mismo. Esta circunstancia me hizo reflexionar y tomar la determinación de acortar el grandioso proyecto que de forma individual me había propuesto. No tenía más que calcular que si el costo en tiempo del inventario de una provincia con un número de fortificaciones medio fue de un mes, tardaría cuatro años y tres meses en realizar España entera (48 provincias, dos ciudades autónomas y los archipiélagos de Canarias y Baleares). Esto claro está, sin completar la información de la ficha que sólo consigo tras la visita de la misma. Correcto para mis pretensiones personales; pero lejos de cumplir de forma rápida el objetivo de ofrecer gratuitamente información de nuestro Patrimonio Histórico.

Recortes

Realizar una serie de fichas de fortificaciones que comprenden un período histórico que va desde el Calcolítico hasta la II Guerra Mundial, referenciando en ellas toda la bibliografía posible podría ser una trabajo que durara más de cuatro años. Por este motivo recorté las opciones del árbol de información anulando las opciones de compra, venta, alquiler, denuncias, rutas, glosario… y paralizando las de noticias, calendario, legislación, bibliografía, etc. Incluso la contestación de correos se vio afectada, con retrasos en la respuesta de hasta tres semanas. Además, decidí que la opción más rápida, aunque no completa, de ofrecer un conjunto de fortificaciones de toda España era seguir un solo libro. Es lo que he dado en llamar «la primera fase».

Primera fase

A partir del siguiente inventario perteneciente a la Comunidad Autónoma de Castilla y León, si no recuerdo mal fue Burgos, las fichas que lo componían debían estar respaldadas al menos por un libro del cual se pudiera obtener más información. La elección fue Castillos de España de la Editorial Everest por ser una obra que compendiaba fortificaciones de toda España. A ellas, en el menor de los casos, se les añaden aquellas fichas que no estando contempladas en la edición sí tenía la certeza de su existencia pues las había visitado y disponía de información y/o fotografía. Manteniendo actualizados al mismo tiempo más mal que bien ítems como calendario y noticias. Tras el primer año de vida de Ibercastillos (junio de 2001 a junio de 2002) había realizado 569 fichas pertenecientes a las comunidades autónomas de La Rioja, Castilla y León y Madrid.

Más recortes

Ibercastillos, era inevitable, creció; pero al hacerlo en información, algo totalmente previsible, también lo hizo en el número de usuarios que usaban la web. Esto provocó que se sucedieran las peticiones por correo electrónico de inclusión de fichas con la famosa pregunta de ¿para cuándo? Navarra, Cataluña, País Vasco, Andalucía, Aragón, Galicia,… Estando realizado sólo Madrid, y ser el inicio, Ibercastillos era poco conocido y por lo tanto los usuarios no acuciaban para que se incluyeran sus comunidades autónomas; pero a medida que se iban insertando (Castilla y León, Aragón, La Rioja, Castilla-La Mancha), los usuarios de las comunidades que no estaban pedían estarlo. Espoleado por esta circunstancia provocó que paralizara completamente secciones de Ibercastillos que son importantes como Noticias, Calendario, Legislación,…

Aache Ediciones

Otra cuestión se añadía a la anterior y ésta es que el crecimiento mencionado me obligó a contratar un hosting más voluminoso con otro Proveedor de Servicios de Internet a causa del volumen de información generado hasta ese instante y no sólo por esto sino por las previsiones que para un futuro cercano se tenían. La petición de socorro económico que hice a Aache Ediciones se hizo eco prontamente y gracias a su patrocinio cualquier persona puede ver gratuitamente las páginas de Ibercastillos, de no ser así no tendría más remedio que hacerlas desaparecer muy a mi pesar. La obligación que me impuse de ofrecer a dicha editorial especializada en libros sobre Castilla-La Mancha, Guadalajara principalmente, e incluso Madrid hizo que el trabajo ya descrito como de primera fase se obviara y pusiera todo mi empeño en realizar un trabajo exhaustivo y lo más completo posible de la arquitectura defensiva de la provincia de Guadalajara. Lo mismo ocurrió con Cuenca, de la que también disponía de mucho material bibliográfico y posibilidad de visita, después volví a la fase anterior con las demás (Toledo, Albacete y Ciudad Real). Y he de mencionar que tanto Cuenca como Guadalajara son mis provincias mimadas, pues sigo investigando y aumentando en la medida de lo posible los inventarios y la información consignada en las fichas.

En este punto, quiero dar al César lo que es del César y agradecer a todos aquellos que en mayor o menor medida han colaborado en los últimos meses y siguen haciéndolo de forma desinteresada para engrandecer esta obra, entre otros a Antonio Herrera Casado (Aache Ediciones), Santiago Brines Aparisi, Alfonso L. Romero, José Luis Bermejo Mateo, Lorenzo Fernández Gómez, Luis de Vivar Mateo (Servicio de Patrimonio Documental de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha), Niceto Hinarejo Ruiz, Susana González Calvo y al Servicio de Patrimonio Histórico del Gobierno de Navarra, y, por supuesto, a mi amada María José y a mis padres que sin su apoyo, trabajo, esfuerzo y compañía Ibercastillos no sería posible.


Actualidad

Cuando se han cumplido dos años del funcionamiento de Ibercastillos se han realizado 2.113 fichas de las cuales 2.007 corresponden a fortificaciones que existen en la actualidad. Quedan por finalizar en esta primera fase las comunidades de Andalucía, Baleares, Canarias, Asturias y Cantabria, las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, el resto de islas, y las provincias de Lleida, Tarragona, Girona, Araba y Gipuzkoa. La estimación y previsión es que a finales de este año 2003 esté cumplida completamente esta primera fase.

Cuando escribí el párrafo anterior, hace ya dos meses, aún no había realizado tres de los inventarios que ya están a disposición de todos los usuarios de Internet. Éstos son: Tarragona, Cádiz y Almería. Con un total que asciende a 2.544 fichas de las cuales 2.432 son fortificaciones que podemos visitar en la actualidad, independientemente de su estado de conservación, en las que se incluyen más de 550 fotografías de fortificaciones realizadas por mí mismo y unas 40 de diversos autores.


Futuro

La previsión es sencilla, una vez completada la primera fase, habrá que ahondar en cada uno de los inventarios para aumentarlos, corregirlos o eliminar cualquier error que haya podido producir mi entendimiento o interpretación de los datos leídos y consultados; todos aquellos que son producto de la falta de información o, por último, aquellos que otros autores hayan cometido y que yo he transcrito por no constrastar en esta primera fase la mayoría de las informaciones. Además, la edición seguida hace muy pocas veces referencia a aquellas fortificaciones que no corresponden con la Edad Media, otras veces se obvian las torres, o como en el caso de Barcelona no se menciona ni una sola muralla. Seguramente por el imperativo del título y el volumen de fortalezas que existen en dicho territorio. A esto hay que añadir que es una obra que por extensa ha sido acometida por varios autores con distintos criterios de clasificación y formas de ver tanto las descripciones como la propia dinámica y objetivo de la edición. Pese a todo seguiré insistiendo en que es una de las mejores obras que se han hecho hasta el momento sobre arquitectura defensiva que abarque a toda España, incluso Gibraltar. Hay que continuar, será más difícil ver el aumento por lo lento y el número de fichas realizadas sobre el que se trabaja; pero que no obstante enriquecerá en mayor medida el contenido de la web. Una vez formada la base, me refiero a las fichas concluidas, ésta obliga al mantenimiento y puesta al día, de forma dinámica, para ofrecer al usuario de Ibercastillos una información fidedigna y útil para la búsqueda y admiración de estos monumentos que son parte de nuestro acerbo cultural y de nuestra historia y por ende parte de nosotros mismos.

Como proyectos inmediatos y paralelos a este proceso de realización de fichas de fortificaciones están:

  • La realización de estudios y trabajos de toponimia defensiva ya realizado en el caso de la provincia de Guadalajara y en proceso el de la provincia de Cuenca que se traducirán en sendos artículos.
  • La realización de una base de datos con toda la bibliografía existente sobre arquitectura defensiva que se ha publicado en España referente a las fortificaciones de la Península Ibérica.
  • La creación de un glosario de los elementos defensivos de las fortalezas con fotografías, gráficos, definiciones y con una breve historia de su evolución.
  • Retomar aquellas opciones que se han paralizado y que siempre he creído y constatado que son una parte importante del conjunto que forma Ibercastillos: calendario, noticias, rutas, legislación, etc.
  • La realización de un artículo que explique y defina las distintas tipologías de fortificaciones que existen en la Península Ibérica y las diferencias dadas tanto por la época en la que fueron construidas y sus técnicas como por las influencias territoriales que marcan unas claras pautas de construcción (casa torres, masías fortificadas, alquerías, casas de labor fortificadas, torres señoriales, etcétera).
Y en un futuro, que espero no esté muy lejano, dedicar tiempo y esfuerzo en la realización de fichas de la vecina y querida Portugal, Andorra y Gibraltar y que dará sentido pleno al nombre del portal: Ibercastillos.

Emiliano Martínez de Dios


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